
ELEGÍAS DE DUÍNO
Cuando amamos
nos asciende a los brazos una sabia inmemorial y remota ...
esto que nosotros amamos no es sólo uno,
un ser que ha de venir,
sino la innumerable fermentación;
no una criatura individual,
sino todos los antepasados que,
como ruinas de montañas,
reposan el suelo profundo
de nuestra existencia
Rainer María Rilke
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